‘Neorretranca e Posmorriña’, o de ideas, esfuerzos y resultados

Crítica de Hugo Álvarez para Butaca en anfiteatro

luns, 06 de maio de 2019
‘Neorretranca e Posmorriña', o de ideas, esfuerzos y resultados

Mucho se ha escrito sobre la delicada situación y la peculiar forma de producción del Centro Dramático Galego que, entre otras cosas, desde hace unos años sólo presenta una producción propia por temporada. Desde luego su rumbo y su destino son inciertos; y hay muchos aspectos –de programación, pero no solamente…- que deben cambiarse urgentemente si se quiere que el Centro Dramático Gallego tenga la repercusión nacional que debería y a la que se supone que se aspira. Al margen de este hecho –escalofriante, se mire por donde se mire- y de que, entre otras cosas, ha de exigirse un volumen de producción mucho mayor –y unas condiciones de trabajo más idóneas- no se puede negar que ha habido apuestas valientes –los dos últimos años se apostó por Valle-Inclán, incluyendo pequeñas giras fuera del territorio gallego – como debería ser siempre- y con Divinas Palabras Revolution se llegó incluso a hacer temporada en gallego en el Teatro Español, una gesta nada despreciable. Quizá sea por eso que hay que tomar conciencia a la hora de seleccionar bien qué se produce. Las apuestas por Martes de Carnaval y Divinas Palabras Revolution –dos Valles en gallego, con conceptos escénicos arriesgados y direcciones de renombre- pueden gustar más o menos; pero tenían un peso específico.

Este año el CDG propone un programa doble de dramaturgia gallega contemporánea que incluye dos obras independientes de dos autores –Fantasía nº5 en Sol… ou non, de Esther F. Carrodeguas y Boisaca ou a Divina Desgraza, de Roi Vidal Ponte- reunidas bajo el epígrafe Neorretranca e Posmorriña que conforman un espectáculo que supera las dos horas y media de duración y que se ocupa, desde distintos prismas, de la configuración de la identidad gallega. La pieza de Esther F. Carrodeguas –que abre la velada- es de corte más poético, físico y hasta posdramático; mientras que la de Vidal Ponte puede leerse como un homenaje a la herencia que nos ha dejado su padre –el dramaturgo Roberto Vidal Bolaño- a él y a todos los gallegos, a través de un esperpento que mira con cierta retranca a tópicos gallegos, símbolos galleguistas y; ante todo, un texto a medio camino entre la ironía y la nostalgia con mucho de autoficción. El nexo de unión de ambos textos es, como digo, la identidad gallega; desde dos puntos de vista. El proyecto nace de una suerte de taller en el que participaron doce dramaturgos, de los que estos dos se seleccionan para montar. El montaje está dirigido por una directora e interpretado por diez actrices –que, además, son bailarinas, performers y cantantes- y el concepto podría haber tenido cierto interés. Y aunque hay buenos medios y un equipo entregado; la verdad es que algo no termina de cuajar en esta propuesta.

Fantasía nº5 en sol… ou non –el texto de Esther F. Carrodeguas que abre la velada- es una pieza de teatro fundamentalmente físico, coqueteando a veces con el posdrama, en el que los textos son sólo un elemento más de un todo. Espacio prácticamente vacío –apenas unos bancos y una vulva gigante cerrada en la pared- para una pieza en la que las diez actrices recrean imágenes –verbales o físicas-, retan a intentar definir Galicia sin caer en ciertos tópicos que se enumeran, ponen casi en combate la ropa gallega clásica con las marcas –la sombra de Zara es evidente- intentando deshacerse de estas últimas o se preguntan si deben matar un cerdo en escena como símbolo de verdadera identidad gallega. Todo ello en retazos, ráfagas textuales que se completan con figuras físicas, música –muy bien seleccionada, y lo mejor de esta propuesta- y un material, en suma, esencialmente expresivo; exigente desde luego para las actrices pero que nunca alcanza ni un desarrollo del todo sólido. El resultado es ese: una anécdota con momentos mejores y peores – siempre pensando en el aspecto plástico-, bien musicado; pero que se torna demasiado extenso para lo que quiere contar. Comprendemos el mensaje, comprendemos la suma de diversos códigos para llegar a un todo – no todo en el teatro es la palabra, por supuesto-; pero nos hubiera gustado que esto fuese un poco más allá y la sensación de que la pieza se pasa de metraje nos invade.

En Boisaca ou a Divina Desgraza se nos presenta una actriz encarnada en el mismísimo autor de la pieza –Roi Vidal Ponte- que, al tiempo que debe escribir la pieza que el CDG le ha encargado –con simpáticas pullas al modelo de trabajo de la institución- repite una y otra vez que “original es lo que tiene orígenes” y reflexiona sobre sus propios orígenes: su padre –el añorado dramaturgo Roberto Vidal Bolaño, que en Galicia no necesita presentación alguna- y su madre –la veterana actriz gallega Laura Ponte-. Acto seguido, recuerda el velatorio de su padre, que tuvo lugar en ese mismo teatro. Se propone de algún modo intentar matar al padre; hasta que, de esa vulva gigante que preside la escenografía, nace, emerge, la mismísima Mary Wollstonecraft Shelley –autora de Frankenstein-. Aunque no se conocen, sí se reconocen mutuamente como personalidades inevitablemente ligadas a algo que les define más allá de sus nombres. Así, Roi Vidal y Mary Wollstonecraft emprenden la búsqueda del padre por un Santiago de Compostela nocturno, a medio camino entre el mundo de los vivos y el mundo de los muertos. En su viaje a modo de aquelarre por una Compostela trasmundana se encontrarán con toda una serie de variopintas personalidades –desde Castelao, que se cree todavía en Chacarita, hasta Isaac Díaz Pardo, Rosalía de Castro, las dos Marías, la cantante Pili Pampín o la sombra sin cabeza- en lo que podría considerarse una especie de esperpento contemporáneo –que bebe de referencias como Doentes, de Vidal Bolaño; y obviamente Luces de Bohemia, de Valle Inclán- que, más que a la formación del sentimiento gallego, es un homenaje a la nostalgia, a una figura dramatúrgica gallega ilustre como es la de Vidal Bolaño; al tiempo que mira a lo mejor –la alta cultura- y lo peor –lo más kitsch- de la cultura gallega. Es, desde luego, una pieza más interesante que la primera de este programa, va bien de ritmo, ágil de diálogos y tiene algunos golpes bien traídos –la ironía metateatral con la que el autor se ríe de sus propias escenas, algunos retratos…-, si bien va dirigida a un público muy concreto: parece aconsejable conocer tanto las múltiples referencias culturales que encierra como la figura de Roberto Vidal Bolaño en sí misma para su correcto disfrute. Entendiendo su significado, hay que señalar que es una pieza escrita desde, por y para Galicia; y ante todo un gran homenaje de un joven autor –Vidal Ponte- a la figura de su padre, que tanto significa para él. La nostalgia es un factor fundamental; y se necesita entrar en esa nostalgia para el correcto disfrute de una función entretenida; pero que juega con unas referencias muy concretas: si no se tienen de antemano o no se entra en el juego, el asunto perderá interés. Como a la obra anterior, quizá le sobre un poco de metraje –y, aquí, hasta el propio autor ironiza sobre el relleno que pueda contener su obra-; y algún chascarrillo se pasa de evidente –sí, no falta la esperadísima gracieta de comparar indirectamente a Roberto Bolaño y Roberto Vidal Bolaño-.

Programa doble un poco sui generis. En primer lugar, porque el nexo que une ambas obras es muy sucinto, mucho menos firme que el de otros programas dobles: la identidad gallega parece un nexo temático muy general. ¿Tiene un sentido real hacer ambas obras juntas? ¿Qué se aportan la una a la otra como para formar un díptico? Las preguntas quedan en el aire. Además, este programa –como apuesta por la dramaturgia gallega contemporánea- podría tener cabida en una programación en la que el CDG produjese varios montajes anuales… Siendo una única producción anual, sin embargo –y viniendo de Valle-Inclán, nada menos- creo que debemos elevar el nivel de exigencia a la hora de decidir qué montar. Y es que Neorretranca e Posmorriña encierra dos textos que se dejan ver pero van dirigidos a un público muy concreto –montados en Galicia y para Galicia… va a ser complejo que esta propuesta pueda girar por el resto de España, y tampoco parece pretenderlo-, de manera que podríamos decir que el CDG ha rebajado considerablemente su nivel de autoexigencia –no debemos olvidar que viene de una estancia en el Teatro Español, con una producción exitosa-; y que distan de ser lo mejor de sus autores. Quizá ese sea el mayor problema de este montaje: se han puesto grandes medios al alcance de dos textos que no pasan de la curiosidad, cuando es la única producción propia de la temporada. Hay un gran equipo y muchos medios al servicio de la propuesta; pero los textos no terminan de volar todo lo alto que sería deseable: el de Carrodeguas puede verse como un juego experimental y el de Vidal Ponte como un homenaje hacia una nostalgia muy concreta, puede que demasiado concreta si buscamos ampliar su público potencial. En una temporada de cinco o seis títulos, este espectáculo sería algo anecdótico: a una única carta a uno le queda el deseo de haber visto a este mismo equipo artístico al servicio de materiales dramáticos con mayor calado.

El espectáculo da lo mejor de sí. en todas sus vertientes Una directora y diez mujeres sobre el escenario, procedentes de diversas disciplinas y con diferentes energías uniendo sus fuerzas para que la cosa resulte. Desde luego, se nota que han hecho piña y que se dejan la piel por dar el mejor resultado posible con los materiales con que cuentan. Gena Baamonde se ha empleado a fondo por insuflar vida a estos textos –sobre sugestiva escenografía de Marta Pazos, coronada por esa inolvidable vagina…-, y la mayoría de las veces lo consigue; sobre todo en la segunda pieza, en la que explota la comicidad gracias también al variopinto vestuario. Bravo también a la selección musical –especialmente espléndida en la primera pieza-. Si en la primera pieza el trabajo es más físico, más coral y menos lucido, todas las intérpretes echan el resto – y eso que la función no deja las cosas fáciles-, si bien se puede destacar que son aquellas con formación en danza quienes mayor partido sacan de esta pieza. Pero es en la segunda en la que podemos disfrutar de las posibilidades reales del equipo, desde el sosiego con que Mercedes Castro abre y cierra la pieza –como el autor; luego aparecerá también muy certera como Castelao-, al festival de histrionismo medido a placer al que se lanzan sin miedo tanto María Roja como Areta Bolado en el joven Roi y Mary Shelley respectivamente: la función es suya y se la ganan a pulso. Pero hay más, y hay que mencionarlas a todas, porque no es sencillo lo que hacen: Raquel Espada, Ánxela Blanco, Olga Cameselle, Anabell Gago, Atenea García, Andrea Quintana y Laura Villaverde lo dan todo, y hacen aparecer en este esperpento a toda una pléyade de personajes que aportan con acierto el aliento cómico a la pieza, con muchos momentos francamente desternillantes. Todas en su sitio, todas volcadas –y no es fácil-, todas con posibilidad de lucirse y luciéndose; y todas remando en una única dirección, en un esfuerzo por engrandecer el espectáculo. Fuerte aplauso a todas. Se agradece y se aplaude la entrega; y nos queda la pena de no haber visto a este mismo equipo reunido en torno a materiales dramáticos de mayor enjundia. Lo merecían.

El resultado es un espectáculo de buena factura; que engrandece dos textos que, sin estar mal, no pasan de la mera curiosidad. El nexo, justo; la duración total, a todas luces excesiva. ¿Hubiese sido un montaje interesante para el CDG? Seguramente; pero nunca debería haber sido la única gran apuesta del año, máxime cuando se cuenta con tanto talento para sacarla adelante.

Artículo original:
https://butacaenanfiteatro.wordpress.com/2019/04/26/neorretranca-e-posmorrina-o-de-ideas-esfuerzos-y-resultados/?fbclid=IwAR3ueW_9vkXOiIrEyyiZrYSOePC8NsBAEhJHaJPfuWc1uZvKLRqq0TeH3-U

"Neorretranca e Posmorriña"

Datas de funcións no Salón Teatro

martes, 16 de abril de 2019
"Neorretranca e Posmorriña"

SALÓN TEATRO, Rúa Nova, 34. 15705, Santiago de Compostela.
Teléfono: 881 867 229 (oficina) | 881 867 223 (despacho de billetes).
Prezo: Tarifa xeral: 10 euros. 40% de desconto a estudantes, xubilados, maiores de 65 anos, usuarios do carné xove, desempregados, familias numerosas, grupos a partir de 10 persoas, xornalistas, profesionais das artes escénicas e membros da Asociación de Antigos Alumnos e Amigos da USC (Alumni USC). 3x2: se traes dúas persoas, invitámoste ao teatro. (Só no despacho de billetes do Salón Teatro).
Encontro co público: o xoves 18 ao finalizar a función.
Venda anticipada de entradas en Abanca e na billeteira do Salón Teatro dúas horas antes do comezo da función.

xoves 18 de abril I 20:30 h.
venres 19 de abril I 20:30 h.
sábado 20 de abril I 20:30 h.
domingo 21 de abril I 18:00 h.
martes 23 de abril I 10:30 h. (escolar)
mércores 24 de abril I 10:30 h. (escolar)
xoves 25 de abril I 20:30 h.
venres 26 de abril I 20:30 h.
sábado 27 de abril I 20:30 h.
domingo 28 de abril I 18:00 h.
luns 29 de abril I 10:30h. (escolar)
xoves 2 de maio I 20:30 h.
venres 3 de maio I 20:30 h.
sábado 4 de maio I 20:30 h.
domingo 5 de maio I 18:00 h.

+info:
http://centrodramatico.xunta.gal/cdg/axenda/axendad.php?id_e=2714&lg=gal

Estrea de "Neorretranca e posmorriña"

O Salón Teatro acolle a última produción do CDG

luns, 01 de abril de 2019
Estrea de "Neorretranca e posmorriña"

+info:
http://centrodramatico.xunta.gal/cdg/axenda/axendad.php?id_e=2714&lg=gal

En la mano, la memoria

Reseña en la revista NEO2

venres, 22 de marzo de 2019
En la mano, la memoria

La técnica textil milenaria como el telar de cintura, el cuerpo, la naturaleza, el trabajo todos ellos son los protagonistas de En la Mano, la Memoria, la exposición de Vanesa Varela en el Espai 13 de la Fundació Joan Miró de Barcelona. La tercera exposición del ciclo Un Monstruo que Dice la Verdad, comisariado por Pilar Cruz, se inauguró el pasado mes de enero y se puede visitar hasta el próximo 24 de marzo.

Sumergir lo emergente, emerger desde lo sumergido… La Fundación Miró observa la ciudad desde su localización privilegiada en de la montaña de Montjuic, sin embargo el espacio Espai 13, dedicado a las prácticas artísticas emergentes está situado en una sala subterránea. En esta presente temporada se presenta en dicho espacio el proyecto curatorial Un Monstruo que Dice la Verdad. Una serie de cinco exposiciones que indagan sobre la naturaleza de las disciplinas artísticas y las relaciones entre conocimiento y poder como herramienta de control. Los artistas del ciclo se ubican en un territorio marginal o fronterizo como metodología de trabajo y forma de escapar al control y donde el arte sería ese monstruo poderoso, capaz de dejar al descubierto esas dinámicas de poder.

La artista Vanesa Varela (Lugo, 1979) se centra en las creaciones humanas que surgen de manera anónima, tradicional y colectiva, a menudo relacionadas con formas de producción elementales y con sistemas de transmisión informales. En particular, en esta tercera muestra del ciclo, su propuesta En la Mano, la Memoria, se centra en el análisis de los oficios de la artesanía textil, creando una instalación central a partir del telar de cintura, un práctica artesanal que tiene miles de años de antigüedad. Con esta instalación Vanesa Varela pretende presentar el tejido como texto y como recipiente de la memoria e identidad colectivas, reivindicando la conexión humana, la naturaleza y las tradiciones que se transmiten de madre a hija —las tejedoras habitualmente son mujeres—. El proyecto presentado además constituye una reflexión sobre el mundo del trabajo y examina la relación entre cuerpo y tecnología en los modos de producción artesanales frente a los sistemas industrializados.

Siguiendo este método tradicional, las tejedoras se ciñen un extremo del telar a la cintura y atan el otro a un tronco firme, para desarrollar laboriosamente, entre el árbol y su cuerpo, un tejido que sería un texto sobre ellas mismas. En la performance participativa inaugural a cargo inicialmente de María Roja a la que se unieron luego asformigas, los asistentes fuimos invitados a cogernos de la mano de la persona al lado y seguir a la performer por la sala. Me conecté a una bonita desconocida llamada Joana, fuimos caminando de un lado a otro de la sala cogidas de la mano, siguiendo la narración y flanqueando diversos cuerpos colocados en el suelo, vestidos con indumentarias asociadas al trabajo en la fábrica y al trabajo en el campo entrelazados por una malla de cuerdas que salen del telar. Esta conexión humana tierna e imprevista, de la que me no quise soltarme hasta muy muy el final, se unió a la letanía de relatos que Roja fue recitando en voz alta y a veces inquisitiva sobre la relación entre tejido y cuerpo, desde Heródoto, pasando por Penélope, o el conflicto barcelonés de las selfactinas durante la revolución industrial, haciendo del show una experiencia inolvidable.

En la sala también se exponen dibujos de Vanesa Varela que reproducen gestos vinculados a diferentes técnicas textiles analizadas en un taller que se realizó previamente a la exposición en colaboración con los colectivos ecofeministas y anticolonialistas: Grup de Mitja Subversiva, Niu d’Aranyes y el taller de telar de cintura del Banc Expropiat, desde los que se experimenta con las posibilidades narrativas de las prácticas textiles.

Cerrando con palabras de la propia Vanesa Varela: “frente al modo de producción industrial, es el cuerpo el que impone su forma y su movimiento al tejido, en contraste con un modo de producción alienante y devastador”.

ARTÍCULO ORIGINAL:
https://www.neo2.com/en-la-mano-la-memoria-de-vanesa-varela/

"25 anos de Tolemaxias" en xira

Terra Máxica, Festival de Maxia de Ourense

xoves, 21 de marzo de 2019
"25 anos de Tolemaxias" en xira

Despois de máis de cinco anos xogando con outras artes escénicas nos seus espectáculos, como a música en directo, o teatro, a danza… en “A Maxia da Santa Compaña” , “O Afiador”, “Íntimo” ou “Alquimia”, o Mago Teto retorna á esencia do ilusionismo en estado puro. "25 anos de Tolemaxias" é un espectáculo cheo de efectos novidosos tocando todas as disciplinas da maxia (dende efectos de maxia de cerca ata grandes ilusións, pasando polo mentalismo, a manipulación…) sempre acompañados de situacións absurdas e surrealistas cun toque canalla. Esta menestra ten como obxectivo final a realización dun espectáculo entretido, divertido, estético, emotivo e, sobretodo, cheo de ilusión e de ilusións.
Nesta ocasión, o Mago Teto estará acompañado por María Roja, na primeira función xuntos do ano no que cumpren 10 anos de colaboración profesional.

+info:
http://terramaxica.gal/

"Neorretranca e posmorriña"

Entrevista a Gena Baamonde na revista Pincha

mércores, 13 de marzo de 2019
"Neorretranca e posmorriña"

Foto: Iván Barreiro

Atopo a Gena Baamonde metida de cheo nos ensaios de ‘Neorretranca e posmorriña’, a nova produción propia do Centro Dramático Galego (CDG), dependente da Consellería de Cultura e Turismo a través da Axencia Galega das Industrias Culturais (Agadic), que se estreará o próximo 11 de abril no Salón Teatro. Un espectáculo no que, baixo a súa dirección, analízase a identidade galega desde dúas olladas diferentes: a de Esther F. Carrodeguas, autora de ‘Fantasía nº 5 en sol ou non’; e a de Roi Vidal Ponte, autor de ‘Boisaca ou a divina desgraza’.

Falamos de ‘Neorretranca’ e de ‘posmorriña’… e iso que vén sendo?

Eu creo que son os puntos en común que teñen os dous textos. Os dous teñen un sentido do humor que por veces vólvese moi negro, con moita ironía e, sobre todo, teñen moitísima moitísima retranca. O feito de elexir o concepto ‘neorretranca’ é tamén para usar a retranca ao poñer eses nomes. Como pseudointelectuais e burlarnos un pouquiño (Sorrí). Nun tema de tanto peso como é a identidade a min gústame restarlle un pouco de peso.

Por outra banda, o concepto de ‘posmorriña’ vén tamén como de ter unha morriña quizais de algo que nunca existiu, como de algo que nunca chegaches a coñecer; unha Galiza que nunca chegamos a coñecer.

Eu creo que nós sabemos mellor que ninguén o que significa a retranca. Non é á lixeira. Estoume rindo e… ollo do que me estou rindo! (Risos) É un proxecto moi irreverente. Os dous textos o que propoñen é como unha revisión de todos os tópicos que hai de Galicia. Cun humor moi serio que reparte por todas partes, asegúrocho! (Risos) E con bastante mala baba.

Como está sendo o traballo cos autores, Esther F. Carrodeguas e Roi Vidal?

Moi ben porque dá a casualidade que eu xa coñecía de antes tanto a Esther como a Roi. Entón eles xa me din: “Esperamos calquera cousa” (Gargalladas). E iso é moi bo para min. Porque son xente de teatro e sabemos do que falamos no sentido de que respectar un texto é facelo en escena co traballo do equipo. É dar a nosa versión. É facer o noso traballo. É ensaiar. Non é respectar ata a última palabra. Quen o queira ler, poderá facelo que sairá íntegro, pero a escenificación é outra cousa. E nesta visión están completamente de acordo comigo tanto Esther como Roi.

Neste espectáculo é destacable o feito de que o elenco é íntegramente feminino. Ademais de que o equipo está tamén maioritariamente formado por mulleres…

Creo que é a primeira vez que pasa no CDG. Nas miñas concepcións sobre o teatro e os personaxes sempre me baseo en que se o público acepta que unha persoa porque saia aí vestida doutra maneira é unha raíña, por que non imos aceptar que sexa un home ou unha muller? A ficción é a ficción. Eu quería seis personaxes que foran mulleres e despois os outros catro dábame igual que foran homes ou mulleres. Pero o certo é que o casting fixéronno mellor catro mulleres.

É un xeito tamén de reivindicar á muller no teatro?

Si, hai moita xente que di que son modas. Pero se eu teño a fama – e que o son – de feminista, se non o fago eu, quen o vai facer! (Risos) Fágoo eu, claro que si! Ademais, fíxate que ninguén fai fincapé cando resulta que na maioría dos espectáculos son todo homes.

Levades xa uns días de ensaios. Que tal vai todo?

A verdade é que moi ben. Son todas moi fieras. Viñeron cunhas ganas total. Están a por todas. Entón está sendo moi bo traballo. E están conectando moi ben. Nos primeiros ensaios ás veces tardas en conectar, pero neste caso teñen todas moita sintonía.

Que é o que esperas deste espectáculo?

Eu son bastante tranquila coas expectativas. Nunca teño demasiadas. Construínme como ser do aquí e do agora. Se penso no futuro, cáeme unha lousa enriba e non podo. Agora no que penso é en que traballemos ben, contentas, en que saquemos o máximo rendimento.

Sempre me propoño que quen nos ve non saiba que actriz escoller, do ben que lles van parecer que están todas. Ese sempre é o meu reto.

E en canto á temática, creo que é un espectáculo máis incisivo do que a xente cría. Vai sorprender bastante.

ENTREVISTA ORIXINAL:
http://revistapincha.gal/gena-baamonde-en-neorretranca-e-posmorrina-hai-un-humor-moi-serio-que-reparte-por-todas-partes/

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