{"id":8716,"date":"2020-02-01T16:17:11","date_gmt":"2020-02-01T15:17:11","guid":{"rendered":"https:\/\/mariaroja.com\/kadish-por-la-pena-y-el-desamor\/"},"modified":"2020-02-01T16:17:11","modified_gmt":"2020-02-01T15:17:11","slug":"kadish-por-la-pena-y-el-desamor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/kadish-por-la-pena-y-el-desamor\/","title":{"rendered":"Kadish por la pena y el desamor"},"content":{"rendered":"<div  class='flex_column av-av_one_fifth-692a56cb27b4036f41891925b87c1c70 av_one_fifth  avia-builder-el-0  el_before_av_three_fifth  avia-builder-el-first  first flex_column_div  '     ><\/div>\n<div  class='flex_column av-av_three_fifth-7bd3f5cd863a6256abcb544d7c276d96 av_three_fifth  avia-builder-el-1  el_after_av_one_fifth  el_before_av_one_fifth  flex_column_div  '     ><section  class='av_textblock_section av-lnkepyjf-d033cb4cd31453efe501b0dafdc973d9 '   itemscope=\"itemscope\" itemtype=\"https:\/\/schema.org\/BlogPosting\" itemprop=\"blogPost\" ><div class='avia_textblock'  itemprop=\"text\" ><h3>Kadish por la pena y el desamor<\/h3>\n<p><strong>Cr\u00edtica de &#8220;Poeta en Nova York&#8221; no blog La Sinraz\u00f3n del Testimonio<\/strong><\/p>\n<p>Valiente y novedosa, la propuesta esc\u00e9nica de Paloma Lugilde es un artefacto teatral provocativo y resbaladizo que trajina al espectador sobre arenas movedizas y lo invita a adentrarse en un poema repleto de ecos y reverberancias subterr\u00e1neas. La alquimia de los textos de muy dif\u00edcil encaje dram\u00e1tico se pone al servicio de la acci\u00f3n esc\u00e9nica que no es m\u00e1s,-ni menos-, que el despliegue de la Trinidad surgida del interior del poeta, sobre la que se vierte todo su desamparo ante el amor perdido, la infancia desaparecida ,el anhelo de un hijo imposible; argamasa que une el paisaje de desesperaci\u00f3n, dolor, ruina e intemperie que es la ciudad de Nueva York y el alma de Garc\u00eda Lorca.<br \/>\nEl expresivo mecanismo escenogr\u00e1fico, nos dirige no s\u00f3lo hacia la intuici\u00f3n profunda, sobre la esencia de la vida moderna, sino que nos conduce a la intelecci\u00f3n de una redenci\u00f3n amorosa del hombre y del universo. Propuesta af\u00edn a las manifestaciones del surrealismo: eliminaci\u00f3n del control l\u00f3gico, ansia de comunicaci\u00f3n, evasi\u00f3n de la realidad puramente sensorial, describe una realidad casi desaparecida en la que prima lo innombrable. La realidad exterior no se nos muestra como tal, sino que aparece destilada en cada cuadro, alambicada en capas simb\u00f3licas que transpiran una realidad espiritual subconsciente, distinta.<br \/>\nEs una experiencia teatral exigente, aristocr\u00e1tica, confiada a la capacidad del espectador en reproducir por contagio todo el desamor, la soledad, la angustia y la desesperanza que emergen en cada cuadro como sacadas de la chistera de un prestidigitador.<br \/>\nLa labor actoral es sobresaliente. La polivalencia de Sergio Zearreta (Traje), la poderosa presencia esc\u00e9nica de Mar\u00eda Roja (Forma) y la delicadeza gestual y clara dicci\u00f3n de Sabela Eiriz (Ceniza) crean un conjunto veros\u00edmil de personajes exhaustos, llenos de miedo y afectos rotos, reflejo oscuro de lo que no se dice, del hueco creado en la mente del poeta.<br \/>\nLa imagen es el elemento dram\u00e1tico principal. En ocasiones la velocidad modulada de la acci\u00f3n, se resiente de cierta arbitrariedad y barroquismo en los gestos dramaticos . Algunos cuadros ( abuso del tiempo en escena de la canci\u00f3n, cierto manierismo en los gestos ) cortan la fluidez y estancan un tanto el ritmo, que, a pesar de ello, en l\u00edneas generales huye del automatismo ps\u00edquico y respira con el texto, abismando al p\u00fablico al mundo interior del poeta , desbordante de asociaciones subconscientes, y recuerdos de la infancia, donde lo on\u00edrico tropieza con la realidad. La erg\u00e1stula esc\u00e8nica lo domina todo. La abundancia de las visiones, hasta el punto de que es posible considerar al libro entero como un enorme ensue\u00f1o, nos muestra una de las caracter\u00edsticas fundamentales de la representaci\u00f3n surrealista, y del ethos de la directora : la inexistencia de un plano real al que referir la imagen. Las im\u00e1genes no mencionan expl\u00edcitamente en el poema a qu\u00e9 realidad se est\u00e1n refiriendo. Ser\u00e1 una realidad de \u00edndole espiritual de contornos vagos, no definidos. Es caracter\u00edstico de la visi\u00f3n surrealista la violaci\u00f3n de las leyes de la materia y de la l\u00f3gica, y esto lo efect\u00faa y resuelve la dramaturgia de Paloma Lugilde de forma notoria. No es posible traducir en un lenguaje teatral l\u00f3gico- racional el logos lorquiano, escollo que se salva de manera acertada con un montaje en cuadros, una pura irrealidad, incoherente a simple vista, que, empero, se desliza severa ante el escrutinio atento del espectador.<br \/>\nLas leyes del espacio y el tiempo se encuentran ineluctablemente violentadas, como tambi\u00e9n sucede con las leyes de la materia. El poemario se traduce en una \u2019mise en sc\u00e8ne\u2019 anti-aristot\u00e9lica, h\u00edbrida, binaria: racional e irracional, l\u00f3gica y arbitraria. Un arrojado trabajo con escoplo sobre el texto del que saltan esquirlas de verdadero teatro. Sobre las tablas del Gustavo Freire se delimita un espacio appiano, de geometr\u00eda cuadrada, acotado por cuatro hiladas de tablones de madera sobre estructuras met\u00e1licas y dentro de \u00e9l, a dos alturas, otra estructura similar a las anteriores, lugar central del sacrificio y tu\u00e9tano del rito: Erotismo g\u00e9lido, fuego y agua, danza pristina, negritud, sacrificio animal, pesadilla, disoluci\u00f3n de la raz\u00f3n, desdoblamiento, discursos solapados.<br \/>\nRetengo la escena del cuerpo desnudo de Forma tendido e iluminado por un tenue albayalde zurbaranesco (excelso trabajo de luces firma de la casa de Alfredo Sarille y David Regueiro) instantes antes de que el agua jabonosa y las manos de Traje y Ceniza lo fundan en la nada.<br \/>\nUn Lorca que nos aborda ,nos calibra, y nos refleja. Federico, siempre Federico, renovado impulso para nuestro asombro. Inagotable.<\/p>\n<p>Fotograf\u00eda: Mario Herrad\u00f3n<\/p>\n<p>+info:<br \/>\n<a href=\"https:\/\/traquido.blogspot.com\/?m=1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/traquido.blogspot.com\/?m=1<\/a><\/p>\n<\/div><\/section><br \/>\n\n<style type=\"text\/css\" data-created_by=\"avia_inline_auto\" id=\"style-css-av-av_hr-65bd92347fddc685eba247be6d5a9a45\">\n#top .hr.hr-invisible.av-av_hr-65bd92347fddc685eba247be6d5a9a45{\nheight:40px;\n}\n<\/style>\n<div  class='hr av-av_hr-65bd92347fddc685eba247be6d5a9a45 hr-invisible  avia-builder-el-3  el_after_av_textblock  el_before_av_image '><span class='hr-inner '><span class=\"hr-inner-style\"><\/span><\/span><\/div><br \/>\n\n<style type=\"text\/css\" data-created_by=\"avia_inline_auto\" id=\"style-css-av-lnkerjqj-6d9d5295f03b5b4d519a8b3ff9fbc533\">\n.avia-image-container.av-lnkerjqj-6d9d5295f03b5b4d519a8b3ff9fbc533 img.avia_image{\nbox-shadow:none;\n}\n.avia-image-container.av-lnkerjqj-6d9d5295f03b5b4d519a8b3ff9fbc533 .av-image-caption-overlay-center{\ncolor:#ffffff;\n}\n<\/style>\n<div  class='avia-image-container av-lnkerjqj-6d9d5295f03b5b4d519a8b3ff9fbc533 av-styling- avia-align-center  avia-builder-el-4  el_after_av_hr  avia-builder-el-last '   itemprop=\"image\" itemscope=\"itemscope\" itemtype=\"https:\/\/schema.org\/ImageObject\" ><div class=\"avia-image-container-inner\"><div class=\"avia-image-overlay-wrap\"><img decoding=\"async\" fetchpriority=\"high\" class='wp-image-5984 avia-img-lazy-loading-not-5984 avia_image ' src=\"https:\/\/mariaroja.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/kadish-por-la-pena-y-el-desamor.jpg\" alt='' title='kadish-por-la-pena-y-el-desamor'  height=\"800\" width=\"531\"  itemprop=\"thumbnailUrl\" srcset=\"https:\/\/mariaroja.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/kadish-por-la-pena-y-el-desamor.jpg 531w, https:\/\/mariaroja.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/kadish-por-la-pena-y-el-desamor-199x300.jpg 199w, https:\/\/mariaroja.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/kadish-por-la-pena-y-el-desamor-468x705.jpg 468w\" sizes=\"(max-width: 531px) 100vw, 531px\" \/><\/div><\/div><\/div><\/p><\/div><div  class='flex_column av-av_one_fifth-7bd3f5cd863a6256abcb544d7c276d96 av_one_fifth  avia-builder-el-5  el_after_av_three_fifth  avia-builder-el-last  flex_column_div  '     ><\/div><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":3,"featured_media":5984,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-8716","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-prensa-gl"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8716","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8716"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8716\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5984"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8716"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8716"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8716"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}