{"id":8820,"date":"2016-10-24T11:59:18","date_gmt":"2016-10-24T09:59:18","guid":{"rendered":"https:\/\/mariaroja.com\/o-tolleito-de-inishmaan-o-una-cuestion-de-balance\/"},"modified":"2016-10-24T11:59:18","modified_gmt":"2016-10-24T09:59:18","slug":"o-tolleito-de-inishmaan-o-una-cuestion-de-balance","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/o-tolleito-de-inishmaan-o-una-cuestion-de-balance\/","title":{"rendered":"\u2018O Tolleito de Inishmaan\u2019, o una cuesti\u00f3n de balance"},"content":{"rendered":"<div  class='flex_column av-av_one_fifth-692a56cb27b4036f41891925b87c1c70 av_one_fifth  avia-builder-el-0  el_before_av_three_fifth  avia-builder-el-first  first flex_column_div  '     ><\/div>\n<div  class='flex_column av-av_three_fifth-7bd3f5cd863a6256abcb544d7c276d96 av_three_fifth  avia-builder-el-1  el_after_av_one_fifth  el_before_av_one_fifth  flex_column_div  '     ><section  class='av_textblock_section av-lnk5icsx-7a4890dbdfab8ca4571dc4122880b327 '   itemscope=\"itemscope\" itemtype=\"https:\/\/schema.org\/BlogPosting\" itemprop=\"blogPost\" ><div class='avia_textblock'  itemprop=\"text\" ><h3>\u2018O Tolleito de Inishmaan\u2019, o una cuesti\u00f3n de balance<\/h3>\n<p><strong>Hugo \u00c1lvarez habla de la obra en su blog Butaca en anfiteatro<\/strong><\/p>\n<p>Sigue el l\u00f3gico furor en torno a la obra del angloirland\u00e9s Martin McDonagh en Galicia -no s\u00f3lo por lo brillante de sus textos, sino por esa relaci\u00f3n tan estrecha que existe entre Galicia e Irlanda y que permite que sus obras se entiendan tan bien aqu\u00ed-, esta vez con la presentaci\u00f3n de O Tolleito de Inishmaan; una obra que se hab\u00eda presentado en Espa\u00f1a en una exitosa producci\u00f3n en castellano hace un par de a\u00f1os -por cierto, entonces se tradujo \u2018cripple\u2019 err\u00f3neamente como \u2018cojo\u2019; y esta producci\u00f3n acierta al referirse al protagonista como \u2018tullido\u2019, t\u00e9rmino mucho m\u00e1s amplio-; y que ahora llega a Galicia con los mejores mimbres posibles: un reparto potente que sin duda llevar\u00e1 al p\u00fablico a los teatros y uno de los directores m\u00e1s reputados del panorama gallego. El resultado -como no pod\u00eda ser de otra forma- es una estupenda funci\u00f3n de teatro; pero conviene no obstante realizar algunas apreciaciones respecto a la versi\u00f3n del texto y al tono de lectura de la obra de esta producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando hace dos a\u00f1os conoc\u00ed esta obra a ra\u00edz de la versi\u00f3n madrile\u00f1a -que lamentablemente no pudo girar por Espa\u00f1a-, me pareci\u00f3 un texto cercano a lo redondo, perfecto en estructura y de un extra\u00f1o equilibrio entre la comedia m\u00e1s \u00e1cida y la emoci\u00f3n del nudo en la garganta. Me interes\u00f3 tanto el texto que vi aquel montaje varias veces -no en vano fue una de mis \u2018Diez Funciones Memorables de 2014\u2019- y localic\u00e9 ambas versiones del texto -la original en ingl\u00e9s y la adaptaci\u00f3n al castellano- para leerlas con el detenimiento que se merec\u00edan. Me sigue pareciendo, efectivamente, uno de los textos m\u00e1s logrados de McDonagh; aunque tambi\u00e9n uno de los de estructura m\u00e1s compleja. La historia de los habitantes de Inishmaan, que sue\u00f1an con dar el salto a la fama y escapar de ese h\u00e1bitat en el que nunca pasa nada cuando descubren que Robert Flaherty va a rodar Man of Aran (1934) parte de un hecho real para trazar una radiograf\u00eda del desencanto. En el centro de la historia, Billy, el tullido recogido por dos se\u00f1oras a las que llama sus t\u00edas despu\u00e9s de la muerte de sus padres en extra\u00f1as circunstancias; un tullido que en un microcosmos como ese -en el que est\u00e1 a medio camino entre integrado y se\u00f1alado cual atracci\u00f3n de feria- no tiene posibilidad alguna de prosperar y pasa su tiempo mirando a las vacas sentado en un banco. Ahora, Billy ve en su posible participaci\u00f3n en esa pel\u00edcula una necesidad imperiosa de salvaci\u00f3n para huir de ese entorno hostil. Con la figura del tullido como eje central, McDonagh coloca todo un grupo de personajes que necesitan inmiscuirse en las vidas de los otros para sobrellevar la rutina de sus vidas vac\u00edas. Personajes perdedores, sin futuro, atrapados en ese finis mundi en el que es imposible ver m\u00e1s all\u00e1, y en el parece que se fueran a pudrir sin remedio de puro aburrimiento. Un mundo, claro, donde la mentira -y la mentira es un rasgo fundamental de este texto- est\u00e1 a la orden del d\u00eda para generar entretenimiento en un lugar en el que casi nunca pasa nada verdaderamente destacable\u2026<\/p>\n<p>La acidez de los di\u00e1logos de McDonagh en esa sociedad en la que unos se atacan a los otros encierra sin duda la frustraci\u00f3n de los habitantes de esa peque\u00f1a isla de Inishmaan; y el autor planea una estructura extensa, perfectamente calculada; en la que -como es costumbre en \u00e9l- el espectador es enga\u00f1ado una y otra vez por brillantes giros argumentales, y el equilibrio entre la comedia negra y el drama casi cercano al esperpento -tiene mucho de esperpento esta historia\u2026- se dan la mano de forma casi milagrosa.<\/p>\n<p>Nunca es f\u00e1cil en las obras de McDonagh encontrar el equilibrio entre esa comedia casi tarantiniana y el drama que siempre encierran estas comedias de perdedores que se esfuerzan en creer que el cambio a\u00fan es posible, aunque el p\u00fablico sepa con certeza que no. El presente montaje de ContraProducci\u00f3ns tiene unos mimbres excelentes; si bien ofrece una lectura de la historia que para m\u00ed resulta demasiado amable, demasiado inclinada a la comedia; dejando de lado -o s\u00f3lo sugiriendo, intuyo que de manera consciente- gran parte de la negrura que esconde esta historia de personajes mucho m\u00e1s oscuros de lo que puedan parecer a simple vista y que creo que, en general, no deber\u00edan caer excesivamente simp\u00e1ticos. Es, sin duda, un acercamiento perfectamente v\u00e1lido, el p\u00fablico se r\u00ede con ganas y la funci\u00f3n cumple su cometido; pero siento que en McDonagh siempre ha de tener peso el lado m\u00e1s oscuro de estos personajes -que en esta obra casi todos lo tienen-, y ese poso dram\u00e1tico escondido que nos haga sentir culpables de estarnos riendo y nos deje un nudo en la garganta: en la presente versi\u00f3n, sin embargo, ese poso est\u00e1 algo escondido en favor de la comedia m\u00e1s pura. Puedo entender que se haya querido suavizar el tono, tal vez para ampliar el target al que va dirigida la obra; pero siento que, a cambio, algo de la verdadera esencia de ese humor corrosivo de McDonagh se queda por el camino.<\/p>\n<p>Hay que se\u00f1alar que la presente versi\u00f3n de la obra est\u00e1 ampliamente recortada. Para que se hagan una idea: ignoro cu\u00e1nto duraban las producciones en ingl\u00e9s, pero el montaje de Gerardo Vera en Madrid -en versi\u00f3n de Jos\u00e9 Luis Collado- duraba aproximadamente dos horas y quince minutos; mientras que este montaje dura tan s\u00f3lo una hora cincuenta. En la poda ha desaparecido un personaje secundario -Mummy, la madre centenraria del correveidile Jonhypatinmake-, con todos los cortes que ello conlleva; pero se ha ido m\u00e1s all\u00e1, al cortar por ejemplo un mon\u00f3logo de Billy el Tullido -la escena 7 seg\u00fan el original de McDonagh-; que para m\u00ed aporta informaci\u00f3n relevante no s\u00f3lo para la trama, sino para ese tono lleno de trampas bien puestas en el que el autor arma toda su trama. Vamos por partes: a pesar de que creo que la estructura de la obra es perfecta y no se hace larga tal y como est\u00e1 escrita en el original en ingl\u00e9s -vamos, que yo hubiese metido la tijera lo menos posible\u2026-; puedo entender que se le practiquen cortes, e incluso puedo entender la desaparici\u00f3n de un personaje secundario en un reparto nutrido -a pesar de que Mummy ten\u00eda escenas memorables\u2026-. Ahora bien, no entiendo a qu\u00e9 obedece cortar un mon\u00f3logo de tanto peso para la trama, m\u00e1xime cuando adem\u00e1s se cuenta con un int\u00e9rprete plenamente capaz de defenderlo con garant\u00edas, como es este caso. Da la sensaci\u00f3n de que se ha querido ajustar la obra a una duraci\u00f3n muy exacta, y ese es uno de los motivos que provocan que se hayan quedado tantas cosas por el camino: comprensible, s\u00ed; pero insisto en que la poda me parece excesiva.<\/p>\n<p>Dicho todo esto -que son cuestiones que creo que no hay que pasar por alto ni mucho menos- insisto en que la realizaci\u00f3n del montaje es estupenda en l\u00edneas generales. La escenograf\u00eda de Carlos Alonso es perfectamente funcional y \u00fatil para la representaci\u00f3n; y la iluminaci\u00f3n de Afonso Castro acierta al subrayar algunas atm\u00f3sferas. Puede que sienta que la direcci\u00f3n de C\u00e1ndido Paz\u00f3 abuse en exceso de los fundidos a negro entre escenas -a veces sin demasiada necesidad, por m\u00e1s que esas escenas est\u00e9n numeradas y marcadas como tal en el texto-, haciendo que el conjunto pierda algo de ritmo. De la misma manera, me parece que hay demasiada m\u00fasica: no digo que la partitura de Guillerme Fern\u00e1ndez no sea adecuada; sino que est\u00e1 empleada de forma demasiado ominipresente; a veces para subrayar cosas evidentes en exceso. Adem\u00e1s, se ha elevado considerablemente el rango de edad de los tres personajes m\u00e1s j\u00f3venes -Billy, Helen y Bartley-, que aqu\u00ed ya no son adolescentes; sino adultos puros y duros -adultos por tanto m\u00e1s encerrados en el pesimismo asfixiante de ese microcosmos del que ya no van a poder salir\u2026: puede ser una idea interesante-.<\/p>\n<p>La direcci\u00f3n de actores est\u00e1 enfocada como digo b\u00e1sicamente a la comedia; y puede que al dibujo de casi todos -casi, ahora veremos algunas excepciones- les falte un puntito de mala leche: esto es una opci\u00f3n de direcci\u00f3n, sin duda. Est\u00e1 espl\u00e9ndido Santi Romay en el papel protagonista, tanto por la trabajad\u00edsima composici\u00f3n f\u00edsica como por un enfoque que aleja con acierto al personaje de la caricatura f\u00e1cil, dot\u00e1ndolo de gran dignidad: esto es clave -porque el tullido es el (anti)h\u00e9roe- y la cosa no estaba f\u00e1cil; la cosa huele a premio\u2026 Junto a \u00e9l, la Helen de Mar\u00eda Roja se roba la funci\u00f3n en cada aparici\u00f3n, en esa especie de Lolita de pueblo venida a menos que intenta usar su atractivo f\u00edsico para conseguir sus fines: es cierto que el personaje es muy agradecido; pero adem\u00e1s hay que se\u00f1alar con justicia que Roja hace una creaci\u00f3n admirable, que ha sabido encontrar el punto exacto entre humor y cinismo para servir cada una de sus r\u00e9plicas y que se mete al p\u00fablico en el bolsillo con toda la raz\u00f3n: una actriz a seguir. Las dos t\u00edas de Billy -Kate y Eileen- est\u00e1n servidas por Susana Dans y Ana Santos con presencias rotundas, pero que al mismo tiempo desprenden humanidad por d\u00f3nde pasan -puede incluso que demasiada humanidad para ser personajes de McDonagh\u2026-: ni Dans parece un ogro ni Santos ridiculiza nunca esa necesidad de su personaje de evadirse de la realidad cuando las cosas se ponen feas. Evaristo Calvo enfoca a Jonhypateenmike desde una comicidad sobria y \u00e1cida que contrata decididamente con otros enfoques del personaje que haya visto; pero que a m\u00ed me funciona. Marcos Pereiro enfoca a Bartley desde donde le indica la direcci\u00f3n: el retrato incide demasiado en la \u2018estupidez\u2019 del personaje como elemento c\u00f3mico; cuando creo que -este s\u00ed- deber\u00eda desprender ternura por el hervor que le falta, puesto que es de los pocos personajes de la obra que no tienen maldad; Pereiro act\u00faa con convicci\u00f3n, lo defiende como un jabato y conecta con el p\u00fablico -que se parte de risa en cada intervenci\u00f3n- pero en mi opini\u00f3n el enfoque del personaje -nuevamente cuesti\u00f3n de direcci\u00f3n- no es el m\u00e1s acertado esta vez. El marinero de Ricardo de Barreiro -inesperadamente humano en su enfoque- acusa parte de los recortes de la versi\u00f3n, y es una pena porque se cuenta con el actor s\u00f3lido de siempre; y tres cuartas partes de lo mismo hay que decir de Luis Iglesia, que asume con la presencia carism\u00e1tica de siempre el rol del Doctor, que si ya es corto de por s\u00ed en la versi\u00f3n original, aqu\u00ed queda reducido casi a anecd\u00f3tico.<\/p>\n<p>Los mimbres son buenos, el resultado es en l\u00edneas generales tambi\u00e9n bueno si se asume c\u00f3mo y hacia qui\u00e9n se ha enfocado la lectura de la obra; el p\u00fablico disfruta y esta funci\u00f3n est\u00e1 llamada a ser un \u00e9xito sonado en Galicia. A\u00fan as\u00ed, creo que deber\u00edan haberse atrevido a presentar una versi\u00f3n m\u00e1s extensa de la obra con respecto al original; y ofrecer una lectura menos c\u00f3mica y m\u00e1s oscura de una aparente comedia -acid\u00edsima, corrosiva- que esconde -como todas las buenas comedias- una gran tragedia colectiva: endurecer el tono del montaje seguramente aleje a una parte del p\u00fablico; pero tambi\u00e9n seguramente se acerque a la esencia misma de lo que busca McDonagh. Es, como digo en el titular de esta rese\u00f1a, una cuesti\u00f3n de balance. Con todo, es una buena funci\u00f3n y conecta con el p\u00fablico, lo cual no es poco.<\/p>\n<p>+info:<br \/>\n<a href=\"https:\/\/butacaenanfiteatro.wordpress.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/butacaenanfiteatro.wordpress.com\/<\/a><\/p>\n<\/div><\/section><br \/>\n\n<style type=\"text\/css\" data-created_by=\"avia_inline_auto\" id=\"style-css-av-av_hr-65bd92347fddc685eba247be6d5a9a45\">\n#top .hr.hr-invisible.av-av_hr-65bd92347fddc685eba247be6d5a9a45{\nheight:40px;\n}\n<\/style>\n<div  class='hr av-av_hr-65bd92347fddc685eba247be6d5a9a45 hr-invisible  avia-builder-el-3  el_after_av_textblock  el_before_av_image '><span class='hr-inner '><span class=\"hr-inner-style\"><\/span><\/span><\/div><br \/>\n\n<style type=\"text\/css\" data-created_by=\"avia_inline_auto\" id=\"style-css-av-lnk5jpvh-46cd17f8543df857317e6b706d4047e6\">\n.avia-image-container.av-lnk5jpvh-46cd17f8543df857317e6b706d4047e6 img.avia_image{\nbox-shadow:none;\n}\n.avia-image-container.av-lnk5jpvh-46cd17f8543df857317e6b706d4047e6 .av-image-caption-overlay-center{\ncolor:#ffffff;\n}\n<\/style>\n<div  class='avia-image-container av-lnk5jpvh-46cd17f8543df857317e6b706d4047e6 av-styling- avia-align-center  avia-builder-el-4  el_after_av_hr  avia-builder-el-last '   itemprop=\"image\" itemscope=\"itemscope\" itemtype=\"https:\/\/schema.org\/ImageObject\" ><div class=\"avia-image-container-inner\"><div class=\"avia-image-overlay-wrap\"><img decoding=\"async\" fetchpriority=\"high\" class='wp-image-5609 avia-img-lazy-loading-not-5609 avia_image ' src=\"https:\/\/mariaroja.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/o-tolleito-de-inishmaan-1.jpg\" alt='' title='o-tolleito-de-inishmaan'  height=\"461\" width=\"690\"  itemprop=\"thumbnailUrl\" srcset=\"https:\/\/mariaroja.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/o-tolleito-de-inishmaan-1.jpg 690w, https:\/\/mariaroja.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/o-tolleito-de-inishmaan-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/div><\/div><\/div><\/p><\/div><div  class='flex_column av-av_one_fifth-7bd3f5cd863a6256abcb544d7c276d96 av_one_fifth  avia-builder-el-5  el_after_av_three_fifth  avia-builder-el-last  flex_column_div  '     ><\/div><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":3,"featured_media":5609,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-8820","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-prensa-gl"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8820","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8820"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8820\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5609"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8820"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8820"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8820"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}