{"id":8860,"date":"2015-10-16T11:09:33","date_gmt":"2015-10-16T09:09:33","guid":{"rendered":"https:\/\/mariaroja.com\/dramaturgia-de-relacion-en-matarile-teatro\/"},"modified":"2015-10-16T11:09:33","modified_gmt":"2015-10-16T09:09:33","slug":"dramaturgia-de-relacion-en-matarile-teatro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/dramaturgia-de-relacion-en-matarile-teatro\/","title":{"rendered":"Dramaturgia de relaci\u00f3n en Matarile Teatro"},"content":{"rendered":"<div  class='flex_column av-av_one_fifth-692a56cb27b4036f41891925b87c1c70 av_one_fifth  avia-builder-el-0  el_before_av_three_fifth  avia-builder-el-first  first flex_column_div  '     ><\/div>\n<div  class='flex_column av-av_three_fifth-7bd3f5cd863a6256abcb544d7c276d96 av_three_fifth  avia-builder-el-1  el_after_av_one_fifth  el_before_av_one_fifth  flex_column_div  '     ><section  class='av_textblock_section av-lnk3qfry-5c029432c3ec811c3709fadb5a7801e0 '   itemscope=\"itemscope\" itemtype=\"https:\/\/schema.org\/BlogPosting\" itemprop=\"blogPost\" ><div class='avia_textblock'  itemprop=\"text\" ><h3>Dramaturgia de relaci\u00f3n en Matarile Teatro<\/h3>\n<p><strong>&#8220;El Cuello de la Jirafa&#8221; en Artezblai<\/strong><\/p>\n<p>El ser humano para &#8220;ser&#8221; necesita relacionarse con otros seres humanos y con su entorno en general. La culturizaci\u00f3n, la lengua, los comportamientos y actitudes dependen de las relaciones que vamos estableciendo con otros seres humanos y con nosotras mismas, con nosotros mismos, en nuestra capacidad de desdoblarnos y dialogar en soliloquio.<\/p>\n<p>El psiquiatra Castilla del Pino lo explicaba muy bien: el ser humano est\u00e1 en el mundo, b\u00e1sicamente, para resolver los conflictos que le surgen inevitablemente en las relaciones que se ve obligado a contraer. Porque toda relaci\u00f3n, incluso la de un neum\u00e1tico de un coche con el asfalto de una carretera, genera desgaste, roce, conflicto y colisi\u00f3n. Castilla del Pino afirmaba que el conflicto fundamental que anida en la m\u00e9dula de toda relaci\u00f3n humana tiene que ver con las pulsiones innatas de libertad, de hacer aquello que nos da la gana, y los compromisos y deberes que toda relaci\u00f3n implica.<\/p>\n<p>Si nos paramos a pensarlo un poco, f\u00e1cilmente, llegaremos a la conclusi\u00f3n de que para estar en perfecto estado de salud necesitamos, indefectiblemente, una serie de contratos relacionales. Nacemos y comenzamos las relaciones maternas y\/o paterno filiales, las relaciones de familia. Ah\u00ed comenzamos a caminar, a decir las primeras palabras y a configurar el mundo y un tipo de &#8220;realidad&#8221;, ah\u00ed comienza a configurarse tambi\u00e9n nuestra personalidad, nuestra historia, nuestra identidad. Vienen despu\u00e9s las primeras relaciones de amistad. Las relaciones acad\u00e9micas, la escuela. Los primeros amores, las relaciones er\u00f3tico-afectivas. Las relaciones laborales. Etc.<\/p>\n<p>Una persona a la que le fallan las relaciones familiares, maternas y\/o paternas, comienza a cojear y a sufrir. Una persona que no tiene amistades, aunque sean muy pocas, acabar\u00e1 enferma. Una persona sin una instrucci\u00f3n acad\u00e9mica, aunque sea m\u00ednima, tambi\u00e9n sufrir\u00e1 los prejuicios derivados, igual que una persona que no tenga relaciones laborales, que no se sienta \u00fatil para los dem\u00e1s, en alguna medida, y reciba, a cambio, alg\u00fan tipo de compensaci\u00f3n. Una persona que no tenga relaciones er\u00f3tico-afectivas, amorosas, acabar\u00e1 por desarrollar alguna patolog\u00eda&#8230; En resumen, las relaciones interpersonales, inter-humanas, resultan vitales para la salud, para el crecimiento, para la culturizaci\u00f3n, para la socializaci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>No en balde, Peter Szondi, en su TEOR\u00cdA DEL DRAMA MODERNO (1956), se\u00f1ala que toda tem\u00e1tica, en el drama, debe formularse en la esfera del &#8220;entre&#8221;. O sea, si quiero abordar el tema de la enfermedad de los celos de manera dram\u00e1tica deber\u00e9 formularlo a trav\u00e9s de relaciones entre personajes, por ejemplo: Otelo, Desd\u00e9mona y Yago. Si quiero abordar, por ejemplo, el tema de la emancipaci\u00f3n de la mujer, podr\u00eda formularlo, de manera dram\u00e1tica, entre Nora y Helmer.<\/p>\n<p>Una vez que formulo el tema ENTRE personajes, desde la forma mim\u00e9tica del drama, aplicando la l\u00f3gica f\u00edsica, surgir\u00e1, indefectiblemente, el conflicto dram\u00e1tico, la colisi\u00f3n de objetivos o deseos de los personajes, que deber\u00e1n resolver esa situaci\u00f3n de desequilibrio a trav\u00e9s de la ACCI\u00d3N (en griego: DRAMA).<\/p>\n<p>As\u00ed pues, el DRAMA (la acci\u00f3n) y la DRAMATURGIA (el trabajo o la composici\u00f3n de acciones) del drama para el TEATRO (el lugar de la mirada, donde o\u00edr y ver se vuelven un mirar emp\u00e1tico y una experiencia viva) se asienta en el &#8220;ENTRE&#8221;, en la reproducci\u00f3n o representaci\u00f3n de relaciones. Esas relaciones sin las cuales dejar\u00edamos de ser. (Seguramente si al nacer nos pusiesen en una isla rodeados de p\u00e1jaros y de simios, quiz\u00e1s no hablar\u00edamos ni adoptar\u00edamos la posici\u00f3n b\u00edpeda, quiz\u00e1s cantar\u00edamos y volar\u00edamos como los p\u00e1jaros y follar\u00edamos como los monos, por las ramas, aunque esto tambi\u00e9n lo podemos hacer igualmente sin necesidad de estar en una isla desierta alejada de la brutal humanidad).<\/p>\n<p>El problema de la forma paradigm\u00e1tica del DRAMA es que deriva en una imitaci\u00f3n ficticia de una supuesta realidad veraz, y para que resulte realista y veros\u00edmil (similar a la verdad imitada o representada) la encierra detr\u00e1s de una cuarta pared invisible en un escenario frontal a la italiana. Esta jerarqu\u00eda que aten\u00faa la relaci\u00f3n directa de las actrices y los actores con las espectadoras y los espectadores, condena a estos \u00faltimos al simple rol de mirones, voyeurs, observadores, contempladores&#8230; Todo para poder crear esa burbuja m\u00e1gica en la que se den RELACIONES ENTRE PERSONAJES ficticios.<\/p>\n<p>Para que aparezca, encima del escenario, una realidad dram\u00e1tica ficticia es necesario esconder y hacer desaparecer la realidad esc\u00e9nica. La actriz y el actor, el espacio esc\u00e9nico y la escenograf\u00eda, desaparecen y se camuflan para que aparezca el castillo de Elsinor y el dubitativo Pr\u00edncipe Hamlet y Ofelia caminando por la cuerda floja que les traza el destino del dios Shakespeare.<\/p>\n<p>La prestidigitaci\u00f3n del drama consiste, en estos casos, en las modulaciones de los estilos teatrales ilusionistas (que buscan crear una ilusi\u00f3n de realidad, dentro de una amplia gama en las declinaciones del realismo). O sea: hacer pasar por verdadero lo falso. O el arte del fingimiento.<\/p>\n<p>Pero antes de ese requintamiento, que hace de la f\u00f3rmula del drama el canon para el teatro al uso, existi\u00f3 el &#8220;predrama&#8221; de las dionis\u00edacas y de aquellos rituales donde la magia no consist\u00eda en el ilusionismo realista tras una cuarta pared, sino en la comuni\u00f3n danzada, cantada, agitada, de emociones y pensamientos para conjurar miedos y celebrar victorias. El teatro en el que las relaciones inmersivas en el ritual convocaban a una participaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de la butaca de una platea frente a un escenario. Y despu\u00e9s del canon de la f\u00f3rmula dram\u00e1tica de base aristot\u00e9lico-hegeliana, vino lo que Richard Schechner (1978) y Hans-Thies Lehmann (1999) denominar\u00edan &#8220;teatralidades postdram\u00e1ticas&#8221;, en las que la materialidad de la acci\u00f3n esc\u00e9nica se presenta y se afirma y NO se niega para que emerja una ficci\u00f3n representada.<\/p>\n<p>En estas \u00f3rbitas giran algunas de las propuestas m\u00e1s destacables de la historia del teatro, que ya no se diferencia de la danza y donde se hibridan los g\u00e9neros, valga de ejemplo CAF\u00c9 M\u00dcLLER de Pina Bausch o la \u00faltima de Matarile Teatro, EL CUELLO DE LA JIRAFA de Ana Vall\u00e9s.<\/p>\n<p>MATARILE TEATRO es la compa\u00f1\u00eda decana de lo que podr\u00edamos denominar teatro postdram\u00e1tico realizado desde Galicia para el mundo. Curiosamente act\u00faan m\u00e1s por el mundo adelante que por el pa\u00eds gallego. Iron\u00edas del destino (o algo m\u00e1s que eso).<\/p>\n<p>En el FITO (Festival Internacional de Teatro de Ourense) estrenaron el 10 de octubre de 2015, en la Antigua Capilla del Campus Universitario de la ciudad de las Burgas su nuevo espect\u00e1culo EL CUELLO DE LA JIRAFA, donde dan un paso m\u00e1s en su po\u00e9tica teatral de las relaciones. Esta nueva creaci\u00f3n colectiva y colaborativa, dirigida por Ana Vall\u00e9s, desarrolla a\u00fan m\u00e1s, si cabe, la dramaturgia del encuentro, del teatro como encuentro entre actrices, actores y espectadoras y espectadores. El p\u00fablico deja de expectar una intriga fabular, para pasar a ser integrante de una experiencia art\u00edstica de honda ra\u00edz filos\u00f3fica y l\u00edrica.<\/p>\n<p>Es sello de la casa la presencia emocionada del pensamiento, de las reflexiones existenciales y filos\u00f3ficas, echando mano de citas que, de alg\u00fan modo, han calado en el elenco, y tambi\u00e9n de ideas y axiomas de invenci\u00f3n original (originados en las experiencias vitales de cada actriz y actor y en la experiencia compartida del proceso de creaci\u00f3n y ensayos del espect\u00e1culo).<\/p>\n<p>Casi nos podr\u00edamos atrever a decir que uno tiene la impresi\u00f3n de que el proceso de creaci\u00f3n colectiva y colaborativa de Matarile Teatro, adem\u00e1s de producir espect\u00e1culos, produce pensamientos y act\u00faa como catalizador, como filtro, de ideas, an\u00e9cdotas y sensaciones, que se acaban ofreciendo de manera sublimada art\u00edsticamente y desde una proximidad anti dogm\u00e1tica y una sencillez compleja que producen el sobrecogimiento de la inteligencia de la recepci\u00f3n (porque Matarile Teatro nos trata de igual a igual, no se sit\u00faa desde arriba, desde quien sabe m\u00e1s y alecciona al que sabe menos. No, para Matarile Teatro somos seres inteligentes y sensibles, o eso nos hacen creer en los juegos que nos proponen).<\/p>\n<p>Es sello de la casa la expansi\u00f3n polis\u00e9mica de la danza, que aqu\u00ed coge cuerpo en la coreograf\u00eda poderosamente atractiva de M\u00f3nica Garc\u00eda, bestia esc\u00e9nica; en el movimiento silu\u00e9tico y escultural de Mar\u00eda Roja, figura de cer\u00e1mica esmaltada; en el baile human\u00edsimo y vibrante de Ana Vall\u00e9s y la elegancia natural e intelectual, con un punto loco o alucinado, del profesor actor Enrique Gavil\u00e1n; en el desaf\u00edo viril de \u00d3scar Codesido y su propia deconstrucci\u00f3n, cuando pasa del rol de gal\u00e1n al de corista, en un simulacro que lo lleva de lo pretendidamente apol\u00edneo a lo efectivamente dionis\u00edaco, con una flor roja enredada en los cabellos y ofreciendo su fresa fresca al espectador\/a (en el estreno me la com\u00ed yo, pero no se lo digas a nadie, que a lo mejor, en la pr\u00f3xima funci\u00f3n te la comes t\u00fa).<\/p>\n<p>Es sello de la casa que los espect\u00e1culos sean, adem\u00e1s, poemas lum\u00ednicos y sonoros por obra y gracia de Baltasar Pati\u00f1o, un mago de la luz y de la &#8220;sonoplastia&#8221; (como dicen los colegas portugueses).<\/p>\n<p>En EL CUELLO DE LA JIRAFA sit\u00faa dos pares de mini ca\u00f1ones de luz a ambos lados del espacio esc\u00e9nico. De esta manera los rayos de luz azulada cruzan la sala, se dibujan en la penumbra, proyectando lunas dobles en los laterales, o contribuyen a dar un volumen a los perfiles de los cuerpos que act\u00faan entre ellos. Tambi\u00e9n incluye un peque\u00f1o foco m\u00f3vil colgado del cuello de una jirafa parad\u00f3jica, porque aqu\u00ed la jirafa no sirve para sujetar un micr\u00f3fono invisible que recoja el sonido, como en los rodajes cinematogr\u00e1ficos, sino que sostiene una luz que actuar\u00e1 de manera clim\u00e1tica en algunos cuadros del espect\u00e1culo, como aquel en el que M\u00f3nica Garc\u00eda danza semidesnuda te\u00f1ida de pintura azul cobalto y ba\u00f1ada por la luz celeste de la jirafa.<\/p>\n<p>La jirafa es, as\u00ed mismo, una constelaci\u00f3n fant\u00e1stica, que no logramos ver en el firmamento, pese a que Enrique Gavil\u00e1n nos la intenta se\u00f1alar, con su rayo l\u00e1ser, en el exterior de la Antigua Capilla del Campus Universitario de Ourense, justo antes de entrar en el espect\u00e1culo.<\/p>\n<p>Es sello de la casa la creaci\u00f3n de bodegones, naturalezas muertas, en los que suelen incluir objetos encontrados con una dimensi\u00f3n simb\u00f3lica y aleg\u00f3rica m\u00e1s o menos misteriosas, pero siempre impregnados de una delicadeza pl\u00e1stica y una ternura artesanal derivada de la calidad de su composici\u00f3n y elaboraci\u00f3n &#8220;in situ&#8221;.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, algunas de estas composiciones objetuales y pl\u00e1sticas se relacionan, de manera sutil, con alguno de los temas tratados o con las reflexiones y an\u00e9cdotas emitidas. Sirva como ejemplo el relato de las obras en la casa de Rodi\u00f1o (Compostela) de Ana Vall\u00e9s y Baltasar Pati\u00f1o, cuando los alba\u00f1iles encuentran un nido de golondrinas en el hueco de la escalera que estaban arreglando. Baltasar mete la mano y saca un nido con unos huevos diminutos a\u00fan calientes, justo en ese momento llega la golondrina. En el espect\u00e1culo una de las mini instalaciones incluye un nido y unos huevos de golondrina entre otros objetos.<\/p>\n<p>En EL CUELLO DE LA JIRAFA Baltasar Pati\u00f1o y Ana Vall\u00e9s nos ofrecen peque\u00f1os bodegones o naturalezas muertas, directamente, en un vis-\u00e0-vis.<\/p>\n<p>Nosotras\/os estamos sentadas\/os, por la parte exterior, a lo largo de una mesa corrida en forma de U. Las actrices y los actores utilizan todo el espacio esc\u00e9nico, que es inclusivo. Act\u00faan dentro de la U que forma la mesa corrida a la que sentamos. Act\u00faan encima de la mesa, utiliz\u00e1ndola como mesa y como pasarela. Act\u00faan y transitan por detr\u00e1s de nosotras\/os. Y muchas de las secuencias de acci\u00f3n de este variado puzle teatral son regalos ofrecidos directamente a espectadoras y espectadores concretos, ahora a unas\/os, ahora a otras\/os y, en algunas escenas memorables, como la del ofrecimiento de bodegones o naturalezas muertas en forma de peque\u00f1as maquetas art\u00edsticas, a trav\u00e9s de la simultaneidad de encuentros e intercambios con el p\u00fablico.<\/p>\n<p>Ana Vall\u00e9s ofrece una bandeja en la que tiene, para escoger, huevos de golondrina, un nido, tizas de colores, etc. y seg\u00fan lo que elijas te cuenta una peque\u00f1a historia mir\u00e1ndote a los ojos y pregunt\u00e1ndote cosas.<\/p>\n<p>Baltasar Pati\u00f1o ofrece diminutos paisajes on\u00edricos compuestos de viejos libros perforados, libros cofre de los que sale una voz, libros escenario y libros mundo en los que gatean y se yerguen peque\u00f1os hombrecitos, mu\u00f1ecos color hueso, \u00e1rboles min\u00fasculos hechos con trozos de ramas secas. Botellas y probetas de un laboratorio o de una botica que atrapan figuras abstractas o antropom\u00f3rficas y otros objetos enanos.<\/p>\n<p>Elementos cuya textura est\u00e9tica nos remite, inevitablemente, a un universo pr\u00f3ximo, y a la vez lejano, al de Tadeusz Kantor (esa presencia ausente que siempre resuena por alg\u00fan lado en la po\u00e9tica de Matarile Teatro).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de estos bodegones o instalaciones, Mar\u00eda Roja se pinta lunares ante un espejo circular de aumento, sentada a la mesa buscando la complicidad de alguna persona, mientras el profesor Enrique Gavil\u00e1n nombra, en lat\u00edn, constelaciones de estrellas se\u00f1alando con un puntero los lunares de Mar\u00eda Roja.<\/p>\n<p>M\u00f3nica Garc\u00eda arrastra el cuerpo de \u00d3scar Codesido y nos enuncia que lo contrario a la belleza no es la fealdad sino la indiferencia. Tambi\u00e9n nos habla de los \u00faltimos momentos de Vel\u00e1zquez, cuando ya no se dedicaba a pintar las cosas que ve\u00eda sino lo que hab\u00eda entre ellas. Algo en lo que vuelven a resonar, como variaciones sobre un tema central sobre la teor\u00eda del teatro de Matarile, en las declaraciones que Ana Vall\u00e9s realiza en un cuadro anterior cuando dice que el teatro acontece &#8220;entre&#8221; las personas, est\u00e1 &#8220;entre&#8221; la expresi\u00f3n y la impresi\u00f3n, es lo que hay &#8220;entre&#8221; los ecos y los huecos de los cuerpos.<\/p>\n<p>Las reflexiones sobre la percepci\u00f3n y la recepci\u00f3n crecen y se ensanchan en el movimiento de algunas secuencias del espect\u00e1culo. Tambi\u00e9n el cuestionamiento alrededor de la solidez de la realidad.<\/p>\n<p>Hace acto de presencia la tensi\u00f3n l\u00edrica y filos\u00f3fica entre el vitalismo presente y su conjunci\u00f3n con la melancol\u00eda por lo que parece dejar de ser o de estar para pasar al recuerdo y quedar en el pasado, o con el v\u00e9rtigo o el sue\u00f1o de lo que vendr\u00e1, de lo que ser\u00e1&#8230; del futuro.<\/p>\n<p>Enrique Gavil\u00e1n dice que cuanta m\u00e1s esperanza m\u00e1s miedo. Ana Vall\u00e9s le pregunta, antes de un baile de pareja: &#8220;\u00bfMe seguir\u00e1s queriendo a pesar de las repeticiones?&#8221;. Se besan y ella le susurra ir\u00f3nica: &#8220;Los besos no me los das como antes.&#8221; Y se abre el abismo en este espectador: \u00bfpuede algo volver a producirse igual que antes? Sin embargo, tenemos la sensaci\u00f3n de que, a veces, las cosas, algunos sucesos, se repiten.<\/p>\n<p>Resuenan, tambi\u00e9n, las referencias a Antonin Artaud, actor, loco y muerto. &#8220;La locura nos deja perplejos, pero no podemos evitar su fascinaci\u00f3n&#8221;, nos dice Ana Vall\u00e9s.<\/p>\n<p>Y el humor salta aqu\u00ed y all\u00e1 en ese paisaje esc\u00e9nico poblado de fen\u00f3menos de realidad esc\u00e9nica. Ana Vall\u00e9s le quita el ramo de menta que Codesido trae en las manos al comienzo del espect\u00e1culo y lo agita en el aire para &#8220;airear la menta&#8221; y propiciar una escena de mayor visceralidad y locura, en la que \u00d3scar baila y se descamisa.<\/p>\n<p>\u00d3scar anuncia a Pasolini recitando un poema a la belleza de Marilyn Monroe y suena la voz voluptuosa del dramaturgo italiano con un fondo del Adagio de Albinoni que no es de Albinoni.<\/p>\n<p>Bajo EL CUELLO DE LA JIRAFA desfilan una mir\u00edada de referencias: el mito de Cronos, en alusi\u00f3n a las devoraciones temporales; la figura aleg\u00f3rica de Caperucita Roja emitiendo sonidos feroces; la evocaci\u00f3n espacial de Grotowski en la disposici\u00f3n esc\u00e9nica&#8230; un universo hipertextual filos\u00f3fico y l\u00edrico, pl\u00e1stico y coreogr\u00e1fico, que huye de la arrogancia al present\u00e1rsenos como encuentro, al ofrec\u00e9rsenos en relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De tal manera, la dramaturgia florece y se abre a nosotras\/os expl\u00edcitamente, sin rodeos ni paliativos.<\/p>\n<p>De la relaci\u00f3n en el drama o relaci\u00f3n dram\u00e1tica, de base aristot\u00e9lica, a la dramaturgia de la relaci\u00f3n y el encuentro en Matarile Teatro, hay un camino que pasa por el teatro de objetos y la danza-teatro. Un camino que va de la ausencia de la representaci\u00f3n de una historia o f\u00e1bula y unos personajes de ficci\u00f3n, al paisaje h\u00edbrido en el que se trabaja y se juega sobre la realidad de las ficciones que somos, que creemos ser, que queremos ser.<\/p>\n<p>Matarile Teatro nos lleva al f\u00e9rtil huerto de la realidad de la ficci\u00f3n de la realidad y lo hace de manera inclusiva, invit\u00e1ndonos a estar entre ellas\/os, mir\u00e1ndonos, habl\u00e1ndonos, ofreci\u00e9ndonos sus movimientos, sus bodegones y sus objetos art\u00edsticos, sus coreograf\u00edas, compartiendo la experiencia del teatro. Nos sacan del jard\u00edn del fingimiento, del ilusionismo realista, de la jerarqu\u00eda piramidal que toda historia y toda identidad, en tanto historia, supone (con sus protagonistas y sus secundarios, con sus l\u00edneas de acci\u00f3n), para llevarnos al labrad\u00edo horizontal y material de lo pegado a la tierra, a la carne, a la piel, a las v\u00edsceras, a los pensamientos y a las emociones.<\/p>\n<p>Afonso Becerra de Becerre\u00e1.<\/p>\n<p>+info:<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.artezblai.com\/artezblai\/dramaturgia-de-relacion-en-matarile-teatro.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.artezblai.com\/artezblai\/dramaturgia-de-relacion-en-matarile-teatro.html<\/a><\/p>\n<\/div><\/section><br \/>\n\n<style type=\"text\/css\" data-created_by=\"avia_inline_auto\" id=\"style-css-av-av_hr-65bd92347fddc685eba247be6d5a9a45\">\n#top .hr.hr-invisible.av-av_hr-65bd92347fddc685eba247be6d5a9a45{\nheight:40px;\n}\n<\/style>\n<div  class='hr av-av_hr-65bd92347fddc685eba247be6d5a9a45 hr-invisible  avia-builder-el-3  el_after_av_textblock  el_before_av_image '><span class='hr-inner '><span class=\"hr-inner-style\"><\/span><\/span><\/div><br \/>\n\n<style type=\"text\/css\" data-created_by=\"avia_inline_auto\" id=\"style-css-av-lnk3sv58-9723d80e747d83574aa47bc19842d6a2\">\n.avia-image-container.av-lnk3sv58-9723d80e747d83574aa47bc19842d6a2 img.avia_image{\nbox-shadow:none;\n}\n.avia-image-container.av-lnk3sv58-9723d80e747d83574aa47bc19842d6a2 .av-image-caption-overlay-center{\ncolor:#ffffff;\n}\n<\/style>\n<div  class='avia-image-container av-lnk3sv58-9723d80e747d83574aa47bc19842d6a2 av-styling- avia-align-center  avia-builder-el-4  el_after_av_hr  avia-builder-el-last '   itemprop=\"image\" itemscope=\"itemscope\" itemtype=\"https:\/\/schema.org\/ImageObject\" ><div class=\"avia-image-container-inner\"><div class=\"avia-image-overlay-wrap\"><img decoding=\"async\" fetchpriority=\"high\" class='wp-image-5479 avia-img-lazy-loading-not-5479 avia_image ' src=\"https:\/\/mariaroja.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/dramaturgia-de-relacion.jpg\" alt='' title='dramaturgia-de-relacion'  height=\"375\" width=\"690\"  itemprop=\"thumbnailUrl\" srcset=\"https:\/\/mariaroja.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/dramaturgia-de-relacion.jpg 690w, https:\/\/mariaroja.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/dramaturgia-de-relacion-300x163.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/div><\/div><\/div><\/p><\/div><div  class='flex_column av-av_one_fifth-7bd3f5cd863a6256abcb544d7c276d96 av_one_fifth  avia-builder-el-5  el_after_av_three_fifth  avia-builder-el-last  flex_column_div  '     ><\/div><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":3,"featured_media":5479,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-8860","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-prensa-gl"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8860","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8860"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8860\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5479"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8860"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8860"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/mariaroja.com\/gl\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8860"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}